
LOS DE STA COLOMA de GRAMENET OS DESEAN FELIZ NAVIDAD
EVOLUCION DE LA NAVIDAD
En primer lugar dejar que me presente, me llamo Joaquín y pretendo contaros
a mi manera como a cambiado la navidad en mi entorno la cual a transcurrido
en un pueblo de la periferia de Barcelona (Sta Coloma Gramenet) ahora ya convertida en Ciudad. Recuerdo que llegue a Sta Coloma hace 58 años procedente de Barcelona, cuando la familia estaba compuesta por solo cuatro personas a la cual
se agregaron dos mas en los siguientes años. Por aquellas fechas (1949) la navidad era y se festejaba de manera muy distinta a la de ahora, diríamos con mas recogimiento, mas en familia, con mas humildad y también porque no decirlo con mas penurias. Recuerdo con nostalgia como mi madre llevaba a cabo los preparativos para la fiesta, como entonces no teníamos los adelantos de ahora, el día anterior ponía los ingredientes para hacer la tradicional sopa de navidad (Galets), lo empezaba el día anterior porque en aquellos tiempos la única fuente que teníamos para cocinar era un pequeño hornillo de carbón que como comprenderéis hacia que la cocción de los alimentos fuera muy lenta, para la citada sopa, recuerdo que ponía una serie de ingredientes, como, carne (de las patas del “pollo” que después tendríamos de segundo plato y también le ponía carne picada la cual amasaba con harina, perejil, ajo y huevo, a la cual llamábamos “pilota”. Una vez esta todo bien cocido se pasaba por un colador en caldo con el cual se utilizaba para preparar la mencionada sopa dejando después de seleccionar todos los ingredientes quedaba como plato suculento lo que llamábamos “la carn d`olla”. Bien llegado el día de la celebración las cosas en mi casa eran muy distintas a las de ahora, recuerdo que por la mañana salíamos con mi padre y mis hermanos a una de las pocas licorerías que había en Sta Coloma
para comprar una botella de “champán” que era así como se llamaba en aquellos tiempos y una o dos barras de turrón que también te vendían en el mismo establecimiento, una del duro y otra de “xixona” y si había presupuesto otra de frutas, que es la que le gustaba a mi madre a y un paquete de “neulas”, una vez hechas las compras nos dirigíamos a una tabernilla próxima a nuestra casa el la
cual mi padre se tomaba “medio Vermut” con unas olivas rellenas, a mi por ser el mayor también me ponían un poco rebajado con sifón y mis hermanos, (dos en aquellos tiempos), solo les ponían un baso de “gaseosa”. Lo mas especial era que a mi madre le llevábamos dos olivas sin uheso pinchadas en el mismo palillo, gesto el cual
agradecía enormemente. Llegada la hora de comer y sentados todos a la mesa
muchas veces con el brasero debajo de la mesa empezábamos el gran festín, digo festín por que en aquellos tiempos esta comida tan abundante solo la realizábamos este día, que consistía en: el vermut antes mencionado, la sopa, la carn “d`olla”, el pollo cocinado con ciruelas, y el turrón, recuerdo que nos sentábamos a las tres de la tarde a comer y eran las siete que todavía estábamos
sentados, hora que pasaban a mi casa los vecinos de al lado para hacer (peta la charrada) los mayores que se alargaba hasta el la noche. Esto en cuanto se refiere a la comida del día señalado, pero también habían otras formas de celebrar la navidad. Por ejemplo días antes mi madre nos llevaba a ver “els pastorets” una obra teatral que siempre organizaba la el “mosén” de la iglesia mayor del pueblo, tradición esta que estuvimos realizando muchos años hasta que nació mi hermana época que ya fueron cambiando las formas y maneras de celebrar la navidad, yo empecé atrabajar y aun que poco contribuía a que las estrecheces fueran algo menores y en vez de dos barras de turrón se compraban
tres. Tampoco podía faltar en algún rincón de la casa y por pequeño que fuera el típico belén, que recuerdo que estaba compuesto simplemente por el nacimiento, algún pastor, los reyes y el simpático “cagane”. Con el transcurso de los años y tal como nos fuimos haciendo mayores la cosas fueron cambiando mas y mas hasta llegar a los tiempos actuales en los que la navidad se ha convertido en algo que no sabría muy bien definir, pues todo se basa en gastar gran cantidad de dinero, mucha comida que la mayor parte de las veces resulta excesiva y termina en la basura, se hacen grandes compras de regalos, con un coste desorbitado y son infinitas las familias que ni tan siquiera hacen la comida en casa pues acostumbran a celebrarlo en restaurantes y hoteles, haciendo que la festividad pierda todo su encanto. También recuerdo la gran devoción que existía el día de la “noche buena” de ir a escuchar, la misa del “gallo“ normalmente iban las mujeres y no siempre, pues en Sta Coloma solo habían dos Iglesias y estaban muy retiradas de donde vivíamos, además en aquella época hacia más frío que ahora. Desde que nos casamos mi señora y yo hemos intentado seguir algunas de las tradiciones de nuestras familias y todos los años intentábamos que nuestros padres se reunieran con nosotros en tan señaladas fiestas al igual que nuestra hija que también se caso le hemos intentado inculcar que siga la misma tradición, cosa la cual, hasta fecha parece que se mantiene y así de esta manera todos los años nos reunimos cada día festivo en una casa distinta y la verdad es que es maravilloso que todos los años estemos juntos en la Navidad.


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